miércoles, 15 de julio de 2020

Los 7 pecados espirituales (VI): la envidia espiritual.

Como todos  los pecados capitales espirituales, la envidia  espiritual es muy relevante en los principiantes. Dice San Juan de la Cruz que el envidioso está inmerso en la tristeza por no apreciar los dones, ni los suyos ni los demás. Los suyos le parecen pocos y de baja categoría. Aspira constantemente a "lograr" que se le aprecie por lo que tiene y no por   lo que es.

martes, 14 de julio de 2020

Los 7 pecados espirituales (V): la gula espiritual.

Dice San Juan de la Cruz que de los siete pecados espirituales, este es en el que más    caen los principiantes porque son como bebés que se engolosinan rápido y porque no hay     comparación a las    dulzuras de Dios. Por eso, si se las quitan, lloran o desfallecen por la abstinencia. Hay tres cosas que alimentan la  gula espiritual: el asombro, la curiosidad y el deleite. El apetito desordenado por estas tres cosas  se traduce, en el goloso espiritual, en una adicción a las "experiencias", los  "conocimientos" y los "excesos".

lunes, 13 de julio de 2020

Los 7 pecados espirituales (IV): la ira espiritual.

Al contrario  de lo   que solemos pensar, las personas con ira espiritual no son violentas sino perfectamente civilizadas, comedidas, educadas, etc. La ira espiritual se presenta en forma "buena", como crítica exigente, no como algo grosero. De hecho aparece rodeada de "virtud".
El que tiene ira espiritual cae con frecuencia en el perfeccionismo. Se exige a sí mismo hasta  la extenuación, sabiendo lo que le cuesta conseguir ser virtuoso. A causa de ese "esfuerzo", inconscientemente tacha de "insolidarios" a los que no se esfuerzan como  él.

domingo, 12 de julio de 2020

Los 7 pecados espirituales (III): la lujuria espiritual.

En la lujuria espiritual hay que diferenciar entre dos extremos:

  •  Los que buscan intencionadamente el goce sensual , y
  •  los que reprimen todo gozo sensual.

  

sábado, 11 de julio de 2020

Los 7 pecados espirituales (II): la avaricia espiritual.


San Juan de la Cruz explica que este pecado es habitual entre los neoconversos y en los principiantes "inflamados" por  el fervor. Éstos  tienen tanta  "hambre" de la religión que nunca tienen bastante, sólo que esa hambre la  dirigen  a  los "medios" espirituales y no a  Dios.

viernes, 10 de julio de 2020

Los 7 pecados espirituales (I): la soberbia espiritual.

Por primera vez publicamos en el blog Agnosis una entrada que no es de nuestra propia autoría. Se trata de una serie de artículos dedicados a los siete Pecados Capitales Espirituales, cuya autora es Lasamaritana. Los artículos fueron publicados originalmente bajo al forma de sendos hilos en la red social Twitter y por su interés hemos considerado apropiado ponerlos al alcance de un público más amplio a sabiendas de que muchos lectores de Blogger no utilizan aquella red social. 

Queremos agradecer a la autora su permiso para reproducir esta serie de textos en nuestra página. Su cuenta de Twitter para aquellos lectores que estén interesados es @Damihibibere. 




San     Juan   de  la    Cruz   explica los pecados capitales espirituales  con    muchos ejemplos por lo que ayuda mucho a la hora de  hacer  un examen de conciencia para ver si caemos en esas cosas.

Lo primero que dice de la soberbia espiritual es que es  típica de los principiantes en la vida    espiritual. Así que   si nos sentimos reflejados  es señal de  que no  estamos tan "avanzados"  como  creemos (justo eso es la soberbia espiritual). A los principiantes que se esfuerzan  durante  bastante tiempo en ejercicios   de piedad     (novenas,   rosarios, etc.)    y en    hacer buenas     obras, Dios   les otorga un    gran    fervor.  Un fervor  que son capaces   de "sentir".   Esto    lo hace Dios para animarles a  perseverar cuando    lleguen a la  sequedad, recordando ese fervor que llegaron a tener. El peligro de "sentir"  fervor   siendo además esto real,  es creer que es señal de    santidad Porque cuando pensamos   en   los  santos nos  llegan a la cabeza,  el corazón ardiendo  de San   Felipe Neri, el éxtasis  de Santa Teresa o el  "celo" de San Francisco Javier. Curiosamente no caemos tanto  en la noche  oscura de la madre Teresa o en las luchas contra la acedia de los eremitas.  

Símbolos polares y solares: las Especies Eucarísticas.

Quisiéramos poner algunos ejemplos prácticos de esta relación a veces compleja y ambigua entre los simbolismos polar y solar. 


Un caso que seguro sorprenderá a muchos lo encontramos en las santas especias eucarísticas de la Santa Misa. Para acercarnos a su simbolismo intrínseco será más fácil si lo hacemos poniendo las dos santas especies -el pan y el vino- en relación con una de las más famosas parejas mitológicas de la tradición griega, la de Apolo y Dionisos (Nietzsche, Campbell, Fontenrose). [1]