Respecto al signo de Capricornio, es de mucho más difícil interpretación. Sabemos que ambos signos son opuestos, están enfrentados en el cielo y definen las dos puertas solsticiales: solsticio de verano y solsticio de invierno.
Contrariamente al signo de Cáncer, a Capricornio se le otorga una cualidad benéfica, relacionada por lo general con la salida o superación de la manifestación, es decir de la rueda de muertes y nacimientos en que se suceden las existencias indefinidamente. Si el signo de Cáncer remite en su simbolismo al fondo de las aguas, el signo de Capricornio, se le opone, al ser un monstruo de la superficie, que emerge de las aguas.
El ser fabuloso de Capricornio tiene la parte inferior acuática, pero hay que destacar que no siempre en todas las representaciones remite claramente a un pez, y bien pudiera tratarse de un cetáceo pues a veces su aleta caudal es horizontal. Hay otro detalle que nos parece destacable, aunque generalmente se le presenta con cabeza de chivo se dice de él que posee un solo cuerno. Este 'único cuerno' recuerda al unicornio, ser mítico por excelencia.
Contrariamente al signo de Cáncer, a Capricornio se le otorga una cualidad benéfica, relacionada por lo general con la salida o superación de la manifestación, es decir de la rueda de muertes y nacimientos en que se suceden las existencias indefinidamente. Si el signo de Cáncer remite en su simbolismo al fondo de las aguas, el signo de Capricornio, se le opone, al ser un monstruo de la superficie, que emerge de las aguas.
El ser fabuloso de Capricornio tiene la parte inferior acuática, pero hay que destacar que no siempre en todas las representaciones remite claramente a un pez, y bien pudiera tratarse de un cetáceo pues a veces su aleta caudal es horizontal. Hay otro detalle que nos parece destacable, aunque generalmente se le presenta con cabeza de chivo se dice de él que posee un solo cuerno. Este 'único cuerno' recuerda al unicornio, ser mítico por excelencia.