sábado, 8 de febrero de 2014

Simbolismo zodiacal: Cáncer y Capricornio (II)



Respecto al signo de Capricornio, es de mucho más difícil interpretación. Sabemos que ambos signos son opuestos, están enfrentados en el cielo y definen las dos puertas solsticiales: solsticio de verano y solsticio de invierno. 

Contrariamente al signo de Cáncer, a Capricornio se le otorga una cualidad benéfica, relacionada por lo general con la salida o superación de la manifestación, es decir de la rueda de muertes y nacimientos en que se suceden las existencias indefinidamente.  Si el signo de Cáncer remite en su simbolismo al fondo de las aguas, el signo de Capricornio, se le opone, al ser un monstruo de la superficie, que emerge de las aguas. 

El ser fabuloso de Capricornio tiene la parte inferior acuática, pero hay que destacar que no siempre en todas las representaciones remite claramente a un pez, y bien pudiera tratarse de un cetáceo pues a veces su aleta caudal es horizontal. Hay otro detalle que nos parece destacable, aunque generalmente se le presenta con cabeza de chivo se dice de él que posee un solo cuerno. Este 'único cuerno' recuerda al unicornio, ser mítico por excelencia. 

viernes, 7 de febrero de 2014

Simbolismo zodiacal: Cáncer y Capricornio (I)



Nota: El complejo simbolismo de estos dos signos zodiacales nos ha llegado básicamente a través de R. Guénon ('Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada') a cuya obra remitimos a quien desee profundizar en los mismos así como en la simbólica tradicional en general. 


En primer lugar reflexionemos acerca del signo de Cáncer, cuya representación más conocida es la del cangrejo, cangrejo de río por cierto, y por tanto de agua dulce. El cangrejo habita en el fondo del río o lago, nunca sale a la superficie, alimentándose del limo y los restos orgánicos animales o vegetales que caen desde la superficie. Si nos atenemos al simbolismo tradicional el fondo de las aguas, lugar del barro fértil, sería el origen o las primeras fases -indiferenciadas- de la manifestación, mientras la superficie de las aguas correspondería al desarrollo de la manifestación en sí, lo que de esta se muestra. Así, fondo y superficie podrían corresponderse con la manifestación informal y la manifestación formal respectivamente. Por otro lado, siendo las aguas siempre símbolo del alma, estas dos regiones de las aguas también pueden relacionarse con lo subconsciente y lunar -el fondo, la parte oculta de las aguas- opuesto a lo consciente y solar -la superficie del agua, su parte visible-[1]. Es tan solo a la primera de estas divisiones de las aguas -siguiendo el simbolismo del lago o estanque- a la que se refiere el signo de Cáncer: lo subconsciente, lo oculto, lo profundo, lo no-manifiesto, y, en general, todo aquello que ocurre en las profundidades y sin ser visto -inconsciente- pero cuyos efectos repercuten en la superficie de las aguas -la consciencia-. Es por este carácter de secreto y oculto y por las consecuencias que ello tiene en el nivel consciente por lo que este signo ha sido considerado a menudo como maléfico.  En realidad, y bien entendido, este signo es tan maléfico como benéfico, pues en él se hallan contenidas todas las posibilidades de un ser particular, tanto las buenas como las malas, así como, por otra parte, aquellas que desarrolle a lo largo de su existencia tanto como las que no.  

Estos significados se percibirán más claramente si analizamos el símbolo abstracto por el que se representa el signo: su figura circular y cerrada sobre sí misma recuerda el yin-yang oriental, la dualidad pero replegada sobre sí misma, mostrando vuelto al interior el par de opuestos irreductible a que se reduce toda la manifestación. 

lunes, 3 de febrero de 2014

Simbolismo zodiacal: Piscis




La representación moderna del signo de Piscis muestra dos peces nadando en sentidos opuestos, sin embargo la imagen tradicional de este signo era otra y estaba vinculada a un personaje propio de las mitologías mediterráneas orientales pre-cristianas. Veamos en primer lugar cómo se representaba este signo en la edad media.  




Signo de Piscis del zodiaco del Portal Real de Chartres.

domingo, 2 de febrero de 2014

El sacrificio de Isaac en la catedral de Chartres




El sacrificio de Isaac. 
A los pies de Abraham y su hijo Isaac vemos el carnero enzarzado. 
Portal Norte de la catedral de Chartres.





Templo cristiano y astrología (V)



Los 4 evangelistas en la catedral


Ciertamente, no acaban aquí las correspondencias astrológicas presentes en el templo cristiano. Los 4 elementos clásicos -fuego, aire, agua y tierra- también pueden ponerse en relación con los 4 evangelistas a través de su representación artística como los 'cuatro vivientes' de la visión de Ezequiel en que aparecen bajo la forma de cuatro animales fantásticos, alados y con rostro humano. Ésta es la representación más tradicional de los evangelistas en el arte medieval, tanto románico como gótico: el Tetramorfos

Bien conocida es la correspondencia entre estos cuatro seres fabulosos y los 4 evangelistas: 
  • Mateo es el ángel, 
  • Marcos el león, 
  • Lucas el buey o toro, y 
  • Juan el águila.


Pantocrátor del tímpano central del Portal Real, en Notre-Dame de Chartres. 
Nótese cómo los 4 evangelistas rodean a Cristo en Majestad representados como los 'cuatro vivientes' de la visión de Ezequiel, el Tetramorfos.



sábado, 1 de febrero de 2014





La huida a Egipto en un capitel románico


Algunas notas sobre el amor cortés: conclusiones (I)


Del 'amor cortés' a la sexualidad moderna.

Para poner fin a estas reflexiones sobre el fenómeno del 'amor cortés' que venimos compartiendo con los lectores quisiéramos analizar la profunda incidencia que el fenómeno medieval del 'amor cortés' tuvo en la formación de la identidad cultural de occidente. Pero antes de ello creemos necesario hacer unas breves matizaciones acerca del lugar en que la postmodernidad ha desterrado el amor. 

En primer lugar resulta llamativo que la psicología moderna, o mejor dicho, las psicologías modernas, hayan despreciado sistemáticamente el fenómeno amoroso, abandonándolo a la literatura y el cine, como algo digno de poco valor. Un hecho de por sí sorprendente, pues el amor, si es que es algo, es una realidad plenamente psíquica, esto es del alma, y como tal pertenece de manera natural al ámbito de estudio de una disciplina que se autodenomina 'psicología' -ciencia del alma-. Tal olvido dice mucho en realidad de los intereses que mueven esta 'disciplina de conocimiento' usurpadora y con pretensiones de ciencia empírica.