Agnosis
otro conocimiento es posible
jueves, 20 de agosto de 2026
miércoles, 19 de agosto de 2026
El ábside románico y el Ichtys. Simbolismo del pez.
Ábside central de la Basílica de Santa María Asunta en Torcello (Venecia, Italia). Mosaico bizantino del siglo XII que representa a la Virgen Odighitria (literalmente "la que muestra el camino", tipo de icono que muestra a la Madre de Dios con el Niño Jesús en brazos y señala al Niño como Camino de salvación) sobre un fondo dorado. Bajo ella, flanqueando la ventana central, se encuentran las figuras de los doce apóstoles.
viernes, 14 de agosto de 2026
The Passenger (1975) de Antonioni: una road movie platónica.
porque sé que vive mi redentor y al fin se levantará sobre el polvo.
Si mi oído alcanzara todos los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos".
J.L. Borges, La casa de Asterión.
"¡Gran pecado sería el de aquel que, al realizar su papel en el teatro del mundo, no le baste tener a Dios como espectador! La primera y última verdad de nuestra vida es lo que somos delante de Dios".
Titulada en español 'El reportero', lo cual es un tanto engañoso al situar al espectador en una perspectiva horizontal propia de una "historia" que se ha de construir, el título elegido para los países de habla inglesa, 'The passenger', resulta ser mucho más revelador de lo que se trata, filosofía en imágenes como todo el cine de Antonioni, ya que aporta al espectador la perspectiva vertical bajo la cual la historia transcurre.
domingo, 16 de octubre de 2022
Símbolos polares y solares: la realeza sagrada.
lunes, 5 de abril de 2021
Guénon, sobre el tomismo y el racionalismo.
René Guénon, Carta a F. G. Galvao del 12 de junio de 1950.
lunes, 2 de noviembre de 2020
Símbolos sagrados y pensamiento profano.
Es muy frecuente entre nuestros contemporáneos la opinión que atribuye a los símbolos un valor y un significado cultural o consensuado. Esta idea corresponde a un modo profano y anti tradicional de ver el mundo, muy alejado de la naturaleza y el valor real del símbolo, del tipo que sea.
Es así que el hombre profano entiende el símbolo como algo elegido aleatoriamente por una cultura a lo cual se atribuye un significado también arbitrario en función de un convencionalismo -como podría ser el caso de una señal de tráfico, aunque ni siquiera esto es del todo arbitrario si lo reducimos a su mínimo común simbólico-. Resulta así ser el símbolo una suerte de caja vacía que cada cual puede rellenar a su gusto y conveniencia.
Sobre el símbolo de infinito.
"El Infinito, para ser verdaderamente tal no puede admitir ninguna restricción,
lo que supone que debe ser absolutamente incondicionado e indeterminado."
R. Guénon, Los estados múltiples del Ser, Capítulo 1.
Nos ha llamado la atención una reciente campaña en redes sociales haciendo uso del conocido símbolo de infinito. Es aconsejable mantenerse al margen de este tipo de campañas "colectivas" que acostumbran a ser el soporte de grupos y actividades que gustan de manejar los hilos desde la sombra, más si cabe cuando se propone el uso de símbolos en un contexto y con una finalidad dudosos. Como suele suceder en estos casos no se sabe con certeza de dónde parte el uso de este símbolo, ni quién lo ha propuesto, y ni tan siquiera está claro qué se pretende significar con él.
Ya hemos señalado en otras ocasiones cómo numerosos símbolos tradicionales son expropiados de su auténtico significado y empleados con un sentido profano, es decir profanados, en el sentido exacto del término. Pero además de este uso profano hay casos en que nos encontramos ante algo cualitativamente diferente: una inversión o una sustitución del símbolo. Las causas detrás de este fenómeno nos llevarían demasiado lejos pues no se trata aquí meramente de un fenómeno de incomprensión, y es obligado reflexionar acerca la idea que tiene el hombre profano y moderno de los símbolos, a los cuáles considera como convencionalismos, asunto en el que profundizaremos quizá en el futuro.

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